viernes, 6 de julio de 2012

Reseña: "La rueda del tiempo" (Vol:1) El ojo del mundo - Robert Jordan.



"La Rueda del Tiempo gira y las eras llegan y pasan y dejan tras de sí recuerdos que se convierten en leyenda. La leyenda se difumina, deviene mito, e incluso el mito se ha olvidado mucho antes de que la era que lo vio nacer  retorne de nuevo. En una era llamada la tercera por algunos, una era que ha de venir, una era transcurrida hace mucho, comenzó a soplar un viento... El viento no fue un inicio, pues no existen comienzos ni finales en el eterno girar de la Rueda  del Tiempo. Pero aquél fue un principio."





Robert Jordan - El ojo del mundo 









Esta gran obra nos enfrenta a un sin fin de luces y sombras que pueden llevarnos desde la admiración absoluta o hasta el hastió de lo monótono. Siempre es una cuestión de perspectivas. Lo primero que llama la atención es la grandeza y magnitud de la visión de Jordan, que en esta serie ha concebido la historia como una enorme rueda. Todos los acontecimientos históricos acaban repitiéndose en el siguiente ciclo de la Rueda, pero tanto tiempo pasa entre dos ciclos consecutivos que la historia pasada ya ha llegado a olvidarse, quedando sólo retazos de mitología. La Rueda del Tiempo gira impulsado por algo llamado la Verdadera Fuente,  que podría considerarse como el origen de toda la magia y que tiene un lado masculino (saidin) y otro femenino (saidar). Sin embargo, en tiempos inmemoriales, se produjo un enfrentamiento entre el Creador y el Ser Oscuro, que acabó siendo apresado. Cuando sus sirvientes trataron de liberarlo, se produjo una guerra que resultó en la Ruptura del Mundo, una de cuyas consecuencias fue la corrupción del lado masculino de la Verdadera Fuente. Como resultado, cualquier varón que trata de practicar la magia acaba irremediablemente loco. Según cuenta la leyenda, el Ser Oscuro acabará liberándose, aunque otras leyendas hablan de un Dragón Renacido que lo derrotará para siempre, aunque a costa de causar una nueva Ruptura del Mundo.



Al comienzo de la novela se introduce el personaje de Rand al'Thor, un joven granjero que vive en su tranquilo pueblo hasta que se encuentra a Moraine, una maga de una orden llamada Aes Sedai, y su acompañante Lan su "Guardián". Un especie de guardaespaldas con un vinculo magico con su protegida.    Moraine descubre que Rand sufre continuas visiones en las que el Ser Oscuro le llama y le amenaza. Decide entonces que lo mejor será llevarlo a Tar Valon, la sede de las Aes Sedai, para estudiar lo que le pasa.

Entonces se inicia una típica historia de Fantasía Épica con Señor Oscuro, en la que Moraine, Rand y sus amigos viajan a lo largo del mundo, tanto juntos como separados, siempre perseguidos de cerca por un sinfín de maléficas amenazas, mientras descubren algunas capacidades que no sospechaban que tenían.

Primero voy a hablar de las virtudes de la obra. El universo en que se desenvuelve la historia es fantástico (dado el carácter de la obra puede ser esta característica tomada como  una obviedad pero el trabajo es magnifico). La imagen de una rueda que teje el destino de  mortales y dioses es genial. Primero que nada la idea de infinito es latente en la  simbología de la rueda. En donde todo vuelve a suceder  y la vida de los protagonistas son hilos que crean el entramado del mundo. Suena quizás complejo pero Jordan se hace entender claramente. 
Pero sus puntos flojos son notorios. El argumento de la historia principal es sumamente predecible. Sus personajes son demasiado simples y el mal  absoluto como rival suena demasiado sencillo.  Tolkien nos brinda a un Sauron como el mal absoluto y funciona bien dentro de la mitología del Señor de los anillos. Pero en los tiempos que corren  suena muy poco creíble. La similitud  entre la obra de Tolkien y este ojo del mundo es demasiada manifiesta.  
En conclusión es demasiado poco para sostener una novela de tan grande extensión (unas 700 paginas). El enorme trabajo y atención por los detalles que se hace patente en la creación del mundo de la Rueda del Tiempo parecen malgastadas en una historia que se deja leer sin crear demasiado entusiasmo. No es que sea realmente mala, pero sí mediocre. Sin duda, la fantasía épica ofrece cosas mejores. Pero tan mitología me animan a seguir leyendo los libros escritos por el ya fallecido Robert Jordan. 

Lo mejor:
  • Un universo extraordinario.
  • Una historia que invita a seguirla.
Lo peor:

  • Personajes sosos 
  • Un villano casi plagio de Sauron de Tolkien
7 - 12




Aquí un vídeo realizado por mi en conmemoración de la obra de Jordan. Música de Blind Guardian. 







martes, 3 de julio de 2012

El libro de bolsillo se desploma




El sector editorial tiene un agujero en el bolsillo. En un momento en que la crisis económica parecía que debía propiciar su auge, el libro en formato económico muestra las peores cifras de sus últimos años. Lo editores reconocen que la caída del sector ronda en lo que va de 2012 el 10%, el descenso de ventas del bolsillo aún es mayor: de un 12%, según todas las fuentes consultadas. Pero lo más grave es que tiene visos de ser un problema estructural. Las ventas de este formato vienen bajando“ininterrumpidamente desde 2008”, según constata Juan Díaz, director de Debolsillo, sello líder del sector. “Según datos de Nielsen, este es el cuarto año de caída sobre caída. El formato de bolsillo ha decrecido un 22% entre 2008 y 2011; y este año está siendo peor porque ese 12% es sobre el descenso ya acumulado”, afirma Armando Collazos, director general en España de Prisa Ediciones.

“El libro de bolsillo no crecerá más”, afirma contundente Díaz. El incremento espectacular que tenía este subsector editorial hasta 2007 no volverá a darse. “Hasta entonces no se había llevado el bolsillo al máximo de sus clientes potenciales distribuyéndolo por gasolineras, aeropuertos, estaciones de tren, hipermercados… Pero todo eso ya está cubierto desde hace unos años y por ahí no se aumentará más”, arguye. Ahí estaría uno de los males del bolsillo: “La crisis ha hecho que circule menos gente por este tipo de centros y la venta por impulso, clave de este producto en estos lugares, ha caído en picado”, admite Díaz, conocedor de que el 21% de la facturación del bolsillo se hacen en estos puntos de venta, frente al 15% del libro en trade (tapa dura).

Ese factor lo ratifica Collazos. “Con nuestro bolsillo Punto de Lectura crecemos en cuota de mercado, pero aún así vendemos menos que el año pasado. Teníamos la esperanza de que los lectores buscaran libros más económicos y eso beneficiaría al formato de bolsillo y compensaría algo las caídas de los formatos de mayor precio, pero ha pesado más la caída general del consumo. La reducción de ventas más importante se han dado en las tiendas generalistas, donde el componente de ventas por impulso es mayor”.

Al techo de un determinado tipo de lectores se une el comportamiento de los usuarios que están en el otro extremo, los grandes lectores, que tampoco van a por el bolsillo. Díaz constata esa deserción en “el incremento del préstamo bibliotecario en los últimos dos años; el lector de verdad no compra el libro sino que va a que se lo dejen”. Eso se une al hecho de que si el económico es el formato por excelencia de los grandes lectores más allá de los Pirineos (“se calcula que en un 20%” y sin caídas tan pronunciadas como aquí) en España ese porcentaje no llega ni al 12%. “Sólo Editis en Francia vende anualmente 25 millones de ejemplares en este formato, lo mismo que en toda España [24,6 millones de unidades el 2010]”, afirma Francisco Javier Pérez, director del área de bolsillo del grupo Planeta. Este grupo reordenó hace unos años todas sus colecciones de bolsillo en el Área de Bolsillo. En ella se integran Austral y Booket. Austral, la más literaria, ha incorporado en su catálogo a Destinolibro. Booket, para el gran público, incluye las antiguas colecciones de bolsillo de Minotauro, Ariel y Crítica.

Los editores defienden siempre las librerías, pero en el caso del bolsillo hay matices. “Asistimos a un cambio de modelo de las librerías: existe un exceso de oferta y es cierto que los libreros necesitan mayor rentabilidad, pero los libros de fondo, entre los que juegan una baza capital los de bolsillo, no tiene hoy la misma presencia que antes”, asegura Valeria Ciompi, directora editorial de Alianza Editorial, sello carismático de bolsillo en España y que en septiembre del año pasado rediseñó totalmente su histórica colección. “Las librerías se dedican a reponer novedades, cada vez con mayor frecuencia un best-seller al año las alimenta y aún más si se convierte en un fenómeno social, tipo María Dueñas”.

“Al librero, el bolsillo le interesa relativamente poco; este formato nunca ha tenido gran predica en este punto de venta”, lanza Díaz. “Como en todo comercio, precio más bajo unido a momento de ventas insuficientes hace que el vendedor privilegie el producto más caro”, expone Beatriz de Moura, editora de Tusquets, que cuenta con dos colecciones de bolsillo: Fábula (más literaria y destinada al circuito de librerías) y Maxi (con susbest-sellers para un público más general y que distribuye en grandes superficies), sellos que han sufrido por igual la caída del 12%.

Desde la otra parte del mostrador se ve de manera muy distinta. “No es cierto que bajemos el fondo; las buenas librerías se defienden por tener un buen fondo, no las novedades que tiene todo el mundo”, puntualiza Fernando Valverde, presidente de la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros (CEGAL), que no oculta la delicada situación de su sector. “Muchas grandes librerías independientes viven una situación dramática, con caídas de hasta el 20%, por lo que se ven obligadas a despedir trabajadores”, afirma. En cualquier caso, piensa que “el libro de bolsillo nunca ha tenido predicamento en España”. Una opinión que comparte De Moura: “En los 51 años que ando metida en el negocio del libro y los 43 al frente de Tusquets, nunca sentí que en España se apreciara muy especialmente el libro de bolsillo, salvo la época de la colección Libro Amigo de Bruguera y la de Alianza Editorial; y el tipo de lector del bolsillo español siempre fue mucho menos entusiasta que el norteamericano, por ejemplo”.

Para otro veterano de la edición como Jorge Herralde, “aquí, a diferencia de Inglaterra, EEUU o Francia, el bolsillo nunca ha tenido una vida gloriosa”. En Anagrama, a 30 de abril de este año, “el trade ha crecido en ventas un 4% en relación a 2011, pero nuestros Compactos [su sello de formato económico] han descendido un 10,5%”. Hay libreros que devuelven el envite lanzado por los editores. “Hasta hace muy poco el sector editorial no ha cuidado el libro de bolsillo: ha habido cambios constantes de formatos y aún hoy una política de precios que no los ha diferenciado mucho del trade, en contraste con lo que ocurre en Francia, con la colección Folio, o Inglaterra, con la de Penguin, donde por de tres a 10 euros puedes leerlo todo”, apunta Marta Ramoneda, de la cadena de librerías barcelonesa La Central, que en septiembre abre local en el Callao madrileño. Ejemplifica la curtida librera el desorden de formatos al citar las escasas diferencias entre tamaños y productos de editoriales de bolsillo y no como Alpha Decay, Cuadernos de Acantilado, Nórdica, Gadir, Libros del Asteroide, Navona…, “que en muchos casos, además, sacan minilibros de bolsillo, a precios de siete u ocho euros, que “son caros para las páginas y el formato que tienen”, si bien admite que tienen cierta salida.

Sin un espacio acotado para el bolsillo, que recibe trato de igualdad con el trade, Ramoneda constata también desde La Central “un exceso de narrativa y muy poco ensayo” en este formato, así como una estrategia que considera un grave error del sector: “Tarda muchísimo en aparecer en bolsillo un título que ha tenido éxito en el formato grande”. Ahí Díaz --si bien no es el caso de Debolsillo que suele sacar la versión económica “entre 10 y 14 meses como máximo después del lanzamiento de un título”--, admite la culpa de los editores. “Hablaríamos de otra situación del mercado del bolsillo en España si éxitos de los grandes nombres no hubieran retrasado tanto su aparición en ese formato”, asegura, sin citar pero quizá pensando en éxitos como los de Carlos Ruiz Zafón y Stieg Larsson.

Algunos editores atribuyen también parcialmente la caída del bolsillo a los índices de lectura, cuestionando incluso los datos del Barómetro de hábitos de lectura y compra de libros de 2011, donde se afirma que el 61,4% de los españoles se declara lector de libros. Valverde cree que sí se lee pero que en la última década “el incremento de la lectura viene determinado por algunos best-sellers: los Larsson, Zafón, Dueñas… Todos leen el mismo libro”. Díaz lo corrobora: “Se da una concentración lectora en pocos títulos; ahora hay más libros que sobrepasan el millón de ejemplares que hace unas décadas, pero eso no quiere decir que hay más buenos lectores sino más gente que compra un solo título por el efecto fenómeno”. Y esos lectores-compradores no van al bolsillo sino altrade, “que es un objeto de regalo bastante asumible: lo demuestra que casi el 35% de las ventas de libros se suelen concentrar entre ferias y festividades”, aporta.

También se está dando, según los expertos, un cambio de hábitos de lectura que afectan directamente al bolsillo. “EE UU es un laboratorio magnífico y lo que pasa allí ocurre más pronto o más tarde aquí”, avanza Luis González, director general adjunto de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, para comentar que el bolsillo en EE UU “ya ha perdido la batalla frente al libro digital: es más competitivo y sale más barato. Por eso ya hace más de cuatro años que consideramos el cambio digital como relevante y que comportará nuevos hábitos, como ha pasado ya en el cine o la música”. Y alerta sobre el retraso en la implantación de esta tecnología en el libro: “Cada año que se retrase la normalización del mercado digital crece el peligro de la piratería”.

“Por precio, rapidez y comodidad, el libro de bolsillo tiene los días contados frente al electrónico, no así el tradicional, que convivirá con el digital”, piensa De Moura. “La entrada tecnológica en el libro han provocado un cambio en los hábitos de lectura y el mercado editorial que ya no tienen marcha atrás”, comenta Félix Fernández de Gabriel, director general de Casa del Libro, con 37 centros en toda España y que el año pasado relanzó su tienda on line (1,5 millones de referencias y más de 60.000 ebooks en castellano).

Al bolsillo, al parecer, no le quedará ni el refugio de ser el gran receptor del libro de fondo. “Eso será totalmente territorio ebook”, opina Díaz, que sin embargo cree que el formato pequeño no desparecerá aún: “Mientras haya libros en papel habrá ediciones de bolsillo”, y lanza como salidas las apuestas por autores inéditos, el contenido de entretenimiento y seguir construyendo un gran catálogo.

El número de lectores de ebooks alcanzó en 2011 el 6,8% de los españoles mayores de 14 años pero ya el 8% de los menores de 10 a 13 años. A la espera del inexorable crecimiento del formato electrónico, el de bolsillo “será por algún tiempo la segunda vida lenta y estable del fondo de nuestro catálogo”, opina de Moura. Una esperanza, ni que sea proporcional al tamaño.


75 años y 9 alegres colores

Austral, la mítica colección de bolsillo, que este año celebra sus primeros 75 años, nació en el exilio. El consejo de administración de Espasa Calpe, ante los avatares de la guerra, decidió transformar su sucursal en Buenos Aires en Compañía Anónima Editora Espasa Calpe Argentina y dio poderes a Julián Urgoiti y Gonzalo Losada.




Fue de Losada la idea de crear Austral, una colección de bolsillo inspirada en la británica Penguin Books (fundada en 1935). Losada encargó al poeta y ensayista Guillermo de la Torre, cuñado de Borges, la selección de los primeros títulos. El artista italiano Attilio Rossi se encargó del diseño que en lo fundamental se ha mantenido hasta hora. El logotipo es el signo zodiacal de Capricornio y distintos colores identifican los diferentes contenidos: azul para novelas y cuentos; verde, ensayo y filosofía; naranja, biografías; negro, viajes; amarillo, historia y política; violeta, teatro y poesía; gris, clásicos; rojo, aventuras y policiacos, y marrón, que se añadió más tarde, para ciencia y técnica. Enric Satué y Alberto Corazón son algunos de los diseñadores que han renovado las portadas de Austral a lo largo de los años.

El primer títulode la colección, La rebelión de las masas, de José Ortega y Gasset, publicado originalmente en 1930, salió el 30 de septiembre de 1937. Austral, ahora integrada en el Área de Bolsillo del Grupo Planeta, ha hecho una reproducción de la edición de 1937 que se entrega de forma gratuita a los lectores que compren estos días dos ejemplares de la colección Austral. Ortega fue uno de los asesores de Austral. Austral llegó a los 250 títulos el primer año, con tiradas medias de 12.000 ejemplares.

La colección Austral fue renovada hace un par de años y está dividida en dos grandes áreas: Austral Clásica, que incluye a autores anteriores a 1927, y Austral Contemporánea, con escritores posteriores a esa fecha. Austral Contemporánea ha integrado el fondo de Destinolibro, la colección de bolsillo de Destino.

Austral tiene 600 títulos en su catálogo, y según explica el director de Área de Bolsillo, Francisco Javier Pérez, no sufre la debacle que afecta a las ediciones de bolsillo. “No sigue esa caída, ya que entren 2008 y 2011 ha crecido cerca del 30% tras el último cambio de diseño realizado”.

Se convirtió muy rápidamente en una colección de referencia y tuvo un éxito espectacular en Argentina, hasta el punto de en algunos momentos llegó a vender diariamente una media de 1.500 ejemplares. Ya en 1939 se reeditaba en España los libros agotados y desde Argentina se enviaban ejemplares para su venta en España, con grandes dificultades por la censura o porque los paquetes eran retenidos días y días.

Finalizada la guerra, el consejo de administración de Espasa Calpe pensó en llevar Austral a España, pero durante unos años se editó y publicó simultáneamente en Argentina y en España.

Sería más fácil mencionar a los autores que no están en el catálogo de Austral que a los que sí están. Son numerosísimos. Los clásicos españoles, los latinos, los griegos, los rusos… Desde Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez, a Crónica sentimental de España, de Manuel Vázquez Montalbán; pasando por John Cheever, Charles Darwin, Karl Marx, José Manuel Caballero Bonald, Eduardo Mendoza, Soledad Puértolas, YasunariKawabata… y tantos y tantos otros.

jueves, 28 de junio de 2012

Diez frases celebres de Frank Herbert



Frank Patrick Herbert (8 de octubre de 1920 - 11 de febrero de 1986) conocido escritor estadounidense de ciencia ficción.





Gran parte de su obra refleja su interés por la ecología y la psicología. En sus últimos veinte años y junto con su familia residieron en una «granja biológica», primero cerca de Washington y más tarde en Hawái, viviendo de forma autosuficiente y en pleno contacto con la naturaleza. Nació en Tacoma, Washington. Trabajó en múltiples trabajos como fotógrafo, cámara de televisión, presentador de radio, incluso de pescador de ostras o analista. En 1965 presenta Dune con gran éxito de público y crítica, consigue el premio Hugo y el premio Nébula además del premio Internacional de Fantasía (junto con la novela: El señor de las moscas). Después ampliaría esta novela con otras cinco más hasta su muerte, continuando otros escritores con otros títulos pero con la misma referencia.




Por mucho que busquemos la verdad, el conocimiento de ella en uno mismo suele ser desagradable. Y no sentimos simpatía alguna hacia el que nos la dice.


Los imperios no sufren de falta de finalidad en el momento de su creación. Es luego cuando se produce ésta, cuando ya están establecidos y sus objetivos iniciales son olvidados y reemplazados por vagos rituales.

En las profundidades de nuestro inconsciente hay una obsesiva necesidad de un universo lógico y coherente. Pero el universo real se halla siempre un paso más allá de la lógica.



Las discusiones cierran las puertas de los sentidos, y siempre enmascaran la violencia.



Las leyes tienden a ser transitorias a la larga; el acto creativo limitado por normas es algo que no existe.

Cada experiencia lleva en sí misma su lección.

La verdad sufre cuando es sometida a un análisis excesivo.

¡Cuántas veces el hombre encolerizado niega rabiosamente aquello que le dice su conciencia!

El concepto de progreso actúa como un mecanismo de protección destinado a defendernos de los terrores del futuro.


No conoceré el miedo. El miedo mata la mente. El miedo es el pequeño mal que conduce a la destrucción total. Afrontaré mi miedo. Permitiré que pase sobre mi y a través de mi. Y cuando haya pasado, giraré mi ojo interior para escrutar su camino. Allí por donde mi miedo haya pasado ya no quedará nada, sólo estaré yo.






martes, 26 de junio de 2012

George RR Martin, por favor, escribe, y escribe más rápido. Que no vas a ser más joven, ¿sabes?




Canción interpretada por Greg “Storm” DiCostanzo and Paul Sabourin. Brindandonos en forma de cancion los deseos de miles de fan de tan maginifica obra. 




George RR Martin, por favor, escribe, y escribe más rápido.
Que no vas a ser más joven, ¿sabes?
Se acerca el invierno, estoy cada vez más impaciente.
Y todavía tienes dos malditos libros por hacer
Así que escribe, George, escribe como el viento!

Maldigo el día en que mi amigo me prestó
Un libro de bolsillo doblado y redoblado llamado Juego de Tronos
¿Cómo podía saber que esta semilla se convertiría en
una adicción que me calaría muy hondo?

Ahora, cinco libros más tarde, acecho junto a la masas
Indignados y con derecho, esperando noticias
de que el Glaciar Barbudo ha publicado finalmente
novecientas páginas más de droga para nerds.

¿Por qué cada nuevo verso de tu canción
sigue tardando tanto puto tiempo?

George RR Martin, por favor, escribe, y escribe más rápido.
Por favor danos cuero cocido, estandartes y acero.
Necesitamos que nuestra ración de incestos e intrigas.
Y seis páginas describiendo cada última comida.
Así que escribe, George, escribe como el viento!

Lewis tardó cinco años en las Crónicas de Narnia.
Tolkien tuvo doce años, y Rowling tardó diez.
Lucas pasó casi tres décadas de Guerra de las Galaxias
y todos sabemos como resultó al final

No eres nuestro esclavo, y no eres una máquina.
No queremos dictar la forma en que pasas los días,
pero, por favor, ten en cuenta, en lo que has tardado,
William Shakespeare terminó treinta y cinco putas obras.

Y si sigues escribiendo tan lento
vas a hacer que la serie de HBO se retrase.

George RR Martin, por favor, escribe, y escribe más rápido.
Porque no vamos a dejar de quejarnos hasta que estemos tranquilos.
Saca los capítulos-y George, mientras que estás en ello,
deja de matar a nuestros personajes favoritos, por favor.
Así que escribe, George, escribe como el viento!

(George RR Martin, por favor, escribe, y escribe más rápido
Antes de que te mueras, George, por favor escribe como el viento)



George R. R. Martin, please write, and write faster
You’re not going to get any younger, you know
Winter is coming, I’m growing impatient
And you’ve still got two more damn books left to go
So write, George, write like the wind!

I curse the day that my friend ever loaned me
An old dog-eared paperback called Game of Thrones
How could I know that this seed would grow into
An addiction that held me, right down to my bones

Now, five books later, I lurk with the masses
Indignant, entitled, and waiting for word
That the great Bearded Glacier has finally published
Nine hundred more pages of crack for the nerds

Why does every new verse of your song
Keep taking you so goddamn long?

George R. R. Martin, please write, and write faster
please give us boiled leather, and sigils and steel
We need our allotment of incest and intrigue
And six page descriptions of every last meal
So write, George, write like the wind!

Lewis took five years to chronicle Narnia
Tolkien had twelve years, and Rowling took ten
Lucas spent nearly three decades on Star Wars
And we all know how that one turned out in the end

You’re not our bitch, and you’re not a machine
And we don’t mean to dictate how you spend your days
But please, bear in mind, in the time that you’ve had,
William Shakespeare churned out thirty-five friggin’ plays

And if you keep writing so slow
You’ll hold up the HBO show

George R. R. Martin, please write, and write faster
‘cause we won’t stop whining until we’re appeased
Crap out the chapters–and George, while you’re at it
Stop killing our favorite characters, please
And write, George, write…like the wind!

(George R.R. Martin, please write, and write faster
Before you are dead, George, please write like the wind) 



lunes, 25 de junio de 2012

AUSENCIA DE DIOS - Mario Benedetti



Digamos que te alejas definitivamente
hacia el pozo de olvido que prefieres,
pero la mejor parte de tu espacio,
en realidad la única constante de tu espacio,
quedará para siempre en mí, doliente,
persuadida, frustrada, silenciosa,
quedará en mí tu corazón inerte y sustancial,
tu corazón de una promesa única
en mí que estoy enteramente solo
sobreviviéndote.
Después de ese dolor redondo y eficaz,
pacientemente agrio, de invencible ternura,
ya no importa que use tu insoportable ausencia
ni que me atreva a preguntar si cabes
como siempre en una palabra.
Lo cierto es que ahora ya no estás en mi noche
desgarradoramente idéntica a las otras
que repetí buscándote, rodeándote.
Hay solamente un eco irremediable
de mi voz como niño, esa que no sabía.
Ahora que miedo inútil, qué vergüenza
no tener oración para morder,
no tener fe para clavar las uñas,
no tener nada más que la noche,
saber que Dios se muere, se resbala,
que Dios retrocede con los brazos cerrados,
con los labios cerrados, con la niebla,
como un campanario atrozmente en ruinas
que desandara siglos de ceniza.
Es tarde. Sin embargo yo daría
todos los juramentos y las lluvias,
las paredes con insultos y mimos,
las ventanas de invierno, el mar a veces,
por no tener tu corazón en mí,
tu corazón inevitable y doloroso
en mí que estoy enteramente solo
sobreviviéndote

sábado, 23 de junio de 2012

Robert Saladrigas El hombre que hizo hablar a Juan Rulfo


No era fácil hacer hablar a Juan Rulfo. Y también resultaba difícil arrancarle palabras a Juan Carlos Onetti. Se sabe también de la alergia que siente Gabriel García Márquez cuando se le acerca un periodista, aunque este sea de su propia especie. 




Pues Robert Saladrigas los hizo hablar, hasta por los codos. Fue a principios de los años setenta del siglo pasado, cuando acababa de fundarse el boom de la literatura latinoamericana y él, que ya era un narrador, hacía de reportero literario para la revista Destino. Muchos años después la editorial Alfabia le pidió a Robert Saladrigas que rescatara aquellas entrevistas. Y aquí están, editadas en libro, veintiuna de las conversaciones que publicó este barcelonés de 1940, premiado muchas veces por su obra literaria, en catalán y castellano, entre la que figuran las novelas La mar no está mai sola y Memorial de Claudi M. Bruch. Crítico literario de la literatura extranjera publicada en España, Saladrigas fue director del suplemento literario de La Vanguardia. En esta conversación cuenta cómo hizo hablar a aquellos grandes mudos. Además de Rulfo, Onetti y García Márquez, aparecen otros más locuaces, como Mario Vargas Llosa, Nivaria Tejera, Jorge Luis Borges, Jorge Amado, José Donoso, Pablo Neruda, Manuel Puig, Jorge Edwards o Severo Sarduy…

PREGUNTA. ¿Cómo consiguió que Rulfo hablara tanto?

RESPUESTA. Fue una entrevista absolutamente deliciosa. Hablamos durante una larga tarde, en una de sus etapas de desintoxicación alcohólica durante la cual solo bebía café y no paraba de fumar. Hubo un instante, mientras hablaba de la muerte en México, en el que yo no supe si lo que me contaba era algo real o se lo estaba inventando. Comparaba el concepto de la muerte en México con el que tienen en Estados Unidos. Él decía que en México se celebraba la muerte y que los yanquis, cuando veían pasar un entierro por la calle, se daban la vuelta, miraban un escaparate y no querían saber nada.

P. Usted se fija en las manos, en los gestos de sus entrevistados. Y al tiempo reproduce lo que le dijeron. ¿Grabó?

R. No, pero me fijé mucho. Conocía bien la obra, anotaba sus características físicas y con todo eso componía el retrato.

P. Pero también reproduce cómo hablaban, sus acentos respectivos…

R. Cuando a uno le gusta un autor es importante fijarse en su acento. Soy partidario de conocer la obra de un autor y después conocer sus documentos biográficos. En esas comunicaciones íntimas hay elementos que aclaran mucho más la obra literaria de cada uno de ellos… Fue una experiencia que me enseñó mucho en aquel momento de mi vida.

P. En todos esos escritores se encuentra una actitud política común, muy prorrevolucionaria… ¿Qué reflexión se hace sobre lo que significaba literariamente aquel momento político?

R. Fue el momento de su literatura… Para Europa fue la llegada de los latinoamericanos. Ellos tenían algo que nosotros aprendimos a valorar porque carecíamos de ella. Tenían la selva muy a mano y las historias que contaban a nosotros nos sonaban a mágicas. Para ellos eran reales.

P. Comala, por ejemplo, la geografía de Pedro Páramo…

R. Cuando Rulfo me cuenta el origen de Comala me dice que aquel era su pueblo, del que se marchó, y que cuando volvió estaba deshabitado y que de aquella calle surgieron fantasmas. Me sonaba a magia. Para él era pura realidad. Descubrimos que nosotros no podríamos hacer lo mismo en Europa por más que quisiéramos… Europa no tiene leyenda, aquí impera el racionalismo, nunca impera la leyenda. Y es que no tenemos selva, tenemos bosques, que es distinto.

P. Los junta un momento político, aunque hubiera actitudes distintas. Ahora sería difícil lograr un ramillete así…

R. Creo que había muchas divergencias. Imagínate, entre Onetti y Borges, entre Rulfo y Puig… Muchos de ellos tenían como punto en común el exilio, la idea de que entendían mucho mejor a su país desde lejos. Entonces, todo lo que llegaba de Latinoamérica nos impresionaba y seducía, nos fascinaba. Ahora lo que nos llega de América no nos interesa en absoluto…

P. Y eso es malo…

R. Hemos pasado de un extremo a otro y es muy duro… Había un interés por América y por la literatura iberoamericana. Iba unido; no podías disociar Paradiso, por ejemplo, de Cuba. Paradiso era Cuba. Y Cuba en aquel momento representaba la revolución… Lo que decían de la democracia era tremendo, lo que decía Rulfo, por ejemplo… No confiaban en la salida democrática de América, en absoluto, y además empezaban a estar un poco decepcionados de la revolución cubana, pese a que todavía eso no se decía en voz alta.

P. El propio Rulfo decía que aquello no iba a terminar como había empezado. “La Revolución cubana no es ya lo que fue ni lo que prometió ser. En cambio [decía, refiriéndose a la época de Allende, era 1971], Chile está viviendo ahora la experiencia más bonita de Latinoamérica”.

R. Exacto, y hablaba desde México, estaba muy cerca de nosotros… Pero gente como Vargas Llosa, por ejemplo, no decían eso mismo en voz alta. Lo hacía gente como Rulfo, un hombre ya muy mayor que lo veía desde otra perspectiva. Y lo que dice de Chile hay que verlo desde la perspectiva de entonces; desde ahora, claro, se entendería peor.

P. En su libro aparecen ya los rasgos dramáticos de Donoso, Sarduy y Puig, seres que reflejaban una angustia que no se compadecía con su espectáculo exterior.

R. Muy cierto. Fíjate que, además, en el caso de Donoso hoy es casi inconcebible el éxito de un libro como El obsceno pájaro de la noche. No lo leería nadie. Y en aquel momento nos fascinaba. Pero visto en perspectiva, en efecto, el aspecto de algunos de los que has mencionado resultaba patético, alegres y tan tristes.

P. ¿Cómo le fue con Pablo Neruda y con Jorge Luis Borges?

R. La entrevista a Neruda la hice en París, cuando él estaba ya enfermo y se abandonó. La de Borges fue en Madrid. Se sentía atacado y quiso explicarse. Le dije que me gustaban más sus relatos que su poesía; eso le hizo gracia, y se abrió… Le pregunté si escribía mucho. Me dijo: “De vez en cuando escribo una paginita”.

P. Aparece Sarduy, pero no está Cabrera Infante…

R. Sarduy no tenía nada de alegre, era trágico… Y con Cabrera Infante me crucé en un Premio Biblioteca Breve, en una comida bastante multitudinaria. Nunca más nos cruzamos y lamenté mucho no haber podido entrevistarle.

P. Hizo hablar a Onetti, que era tan búho…

R. ¡Búho y buhonero, ja ja! Era un personaje muy de Santa María. Con aquella mirada de ojos saltones, se quedaba en silencio, reflexionaba sobre una respuesta mientras te miraba. Y no sabías qué buscaba en ti. Un tipo apasionante. La expresión de su rostro era la de Buster Keaton.

P. El más joven de los que viven es Vargas Llosa. Tenía 34 años. ¿Cómo lo vio entonces?

R. Detecté en él un enorme talento literario. El gran intuitivo de la literatura latinoamericana es García Márquez, él tiene instinto para la prosa poética, pero Mario es el gran novelista, el gran narrador de esta generación de escritores latinoamericanos.

P. Solo hay dos mujeres en su lista…

R. La argentina Luisa Mercedes Levinson, la madre de la narradora Luisa Valenzuela. Levinson era un personaje impresionante, autora de unos relatos realmente muy buenos. Y Nivaria Tejera, cubana, que vive afortunadamente. Una vanguardista desubicada por la revolución y por la propia literatura. Muy buena desde el punto de vista experimental.

P. Superó usted la resistencia de varios tímidos. Como Gabo…

R. Eso es un mito. Fue muy fácil. Él vivía en un apartamento en Sarrià, escribía El otoño del patriarca con un tablero sobre dos caballetes, con su mono de mecánico. Fue una conversación infinita.

Voces del “boom”. Robert Saladrigas. Alfabia. Barcelona, 2012. 240 páginas. (18 euros, 500 pesos uruguayos,   23 dolares).

Fuente editorial: editorial Alfabia 

viernes, 22 de junio de 2012

La hora del Angel - Anne Rice

Vuelvo a presentarles un libro de uno de mi escritores favoritos la fabulosa Anne Rice. Nadie duda que esta señora con su visión de ver la historia y la capacidad poética de su narrativa  logra cautivarnos pese al paso del tiempo y las nuevas  modas pasajeras.




Tanto los seguidores como sus detractores tenemos una clara visión del tipo de cosa que encontraremos en un libro de tan polémica escritora. Personajes atormentados pero hermosos. Un severo rigor histórico y un escenario que nos obliga a involucrarnos como lector en la historia que se esta contando.   
La hora del Ángel nos cuenta que Toby O’Dare, un famoso asesino a sueldo, es un hombre despiadado que recibe órdenes del Hombre Justo. El cual le encarga asesinatos en nombre "de la justicia". Nadie conoce su verdadero nombre y como llega a convertirse en quien es.
Su vida se mueve en un mundo de pesadilla hasta que aparece un forastero misterioso, un serafín, un ángel de Dios. Ofreciéndole  la oportunidad de salvar vidas en lugar de destruirlas. Viaja atrás en el tiempo hasta la Inglaterra del siglo XIII, y en ese escenario primitivo, comienza su peligrosa búsqueda de la extremaunción: una odisea llena de lealtades y traiciones,de egoísmo y amor.

Algo que podemos destacar   en esta obra muy diferentes a los trabajos anteriores de la autora es la falta de sexualidad excesiva. Siendo el primer libro que leo que no tenemos escenas de sexo y tampoco personajes homosexuales. 
Sus detractores hablan de una visión distorsionada de la sexualidad de Rice y sus defensores expresan que es una voz valiente ante la discriminación. Pero en la hora del ángel este tema queda de lado. Centrándose mas en la relación entre Judíos y Cristianos y las miserias humanas que se esconden bajo el manto de la segregación racial o religiosa.
En resumen una obra muy buena en la cual se ve que comienza una nueva saga repleta de fantásticos personajes.

Lo mejor:
  • La narrativa impecable de la autora.
  • Se deja de lado el sexo como hilo conductor de la historia.
Lo peor:

  • Se vuelve lento el tramite entre la primera y segunda mitad de la novela.
8 - 12